La chica no desnuda de hoy | La imposible mujer de rojo


Alicante es conocida por muchas cosas, unas buenas y otras malas. Como todo rinconcito del mundo alberga momentos y recuerdos de esos que uno no puede dejar de captar. Uno de esos recuerdos lo acabo de plasmar en la instantánea de arriba y desde ese día para mi, Alicante es simplemente la ciudad de la imposible mujer de rojo.


Eran finales de septiembre cuando en un rápido fin de semana deje caerme por un lugar en el que parece que el verano se convierte en infinito. Efectivamente el sol no fallaba y los termómetros no bajaban de la treintena, lo que hacía que el lugar todavía fuese un paraíso de turistas perezosos que se negaban a volver a sus gelidos lares de trabajo. 
Mientras paseaba por Maisonave decenas de jóvenes transeúntes dejaban mostrar sus carnes al sol y decenas de hombres hacían que el lugar fuese igual de satisfactorio para toda aquella dama ávida de ver pectorales y estómagos tejidos a escuadra y cartabón.

Pero aún con tan magno panorama mi necesidad voyeur de congelar el tiempo no fue despertada hasta que de repente aquella dama apareció como de la nada. Como si un Delorian me hubiese transportado a los 80, me sentí por un momento en un lugar y un tiempo sacado directamente de un anuncio de Martini, aquella estampa no podía ser real pero lo era, aquella mujer no podía estar ahí, pero lo estaba.

Entonces es cuando saque mi Canon y enfoqué. No sabía si era la mujer más perfecta del mundo, pero si sabía que era lo más perfecto que yo había visto a menos 10 metros.
No hace falta decir que vacié un "carrete" Igual de largo que las piernas de esa dama e igual de intenso que el rojo vestido que portaba el ángel más excitante que yo he visto hasta la fecha.


Sin más dilación, arriba os dejo con la que para mi es la mejor imagen del carrete de aquella excitante mujer de rojo. Si queréis alguna más, sólo tenéis que pedirla.