La chica no desnuda del 31 | La joven del culo perfecto y los zapatos en la mano


Era una tarde de agosto en la pedrosa y fangosa playa del rincón de la Zofra. Como toda tarde, un grupo de aficionados a la fotografía hacíamos guardia tras la barandilla para esperar ese momento exacto donde el sol baña la superficie del agua tintándola de naranja. Ese acontecimiento es un regalo caído del cielo para todo amateur o iniciado a la fotografía que tras capturar el momento, llegamos a la conclusión de creernos por un instante ser los nuevos Monet, en caso de que este hubiese usado un objetivo en vez de un creativo pincel.


Pero ese 31 de agosto en aquella playa levantina se produjo un acontecimiento mucho más celestial que un rutinario atardecer. Mientras la gente abandonaba la playa, una chica bajaba la escalinata que separa playa y paseo para entrar valiente sobre el manto de posidonias que forma la marea en este curioso rincón, antes de entrar, la joven decidió quitarse los zapatos para acto seguido bajar su pantalón y arruinar al astro luz su puesta de sol, puesto que tras lo ocurrido no hubo cámara o fotógrafo amateur que no centrase su objetivo en un único lugar. Ese perfecto y precioso culo que estaba a punto de entrar al agua.

Por suerte para mi, ocupaba un buen lugar, lo que dio como resultado la foto que tenéis arriba y sinceramente, cada tarde anterior y posterior a ese 31 de agosto fotografié ese bucólico rincón, pero jamás conseguí la magia que posee la foto de esta desconocida.

Y por si alguien se lo pregunta. Sí, era guapísima.