Lars Von Trier se desnuda y confiesa estar drogado y borracho para escribir


Cuando un personaje fagocita su propia obra algo malo ocurre o en él, o en su obra.


El director de Dogville, de algún buen filme y de muchas gilipolleces, afirma que escribió el guión de esta primera durante doce días en los que estuvo totalmente drogado y borracho. Así se entienden muchas cosas.


Lars Von Trier ha concedido al diario danés Politiken su primera entrevista desde que en 2011 fue declarado persona non grata por parte del Festival de Cannes tras declarar sus simpatías, durante la rueda de prensa de presentación de 'Melancolía', por Adolf Hitler. Como vemos el querido Lars un poco raruno si es. 
Ahora en una entrevista de Nils Thorsen en la que el director de 'Nymphomaniac' se desnuda emocional e incluso físicamente (en un retrato tomado por Miriam Dalsgaard) confiesa su adicción al alcohol y a las drogas, y su temor a que ahora, sometido a tratamiento de rehabilitación, sea incapaz de seguir haciendo películas. “No existe expresión creativa o artística que haya sido producida por ex alcohólicos o ex drogadictos. ¿Quien se hubiese interesado por unos Rolling Stones sin alcohol o un Jimi Hendrix sin heroína?”

Tras esta perla habría que citarle al señor de la botella la cantidad de otros artistas notorios que no han necesitado más que de su talento para gestar infinidad de obras maestras aclamadas y veneradas. 

Por suerte el director danés afirma que lleva meses limpio y que asiste diariamente a reuniones de Alcohólicos Anónimos, pero que confiesa que sin beberse una botella de vodka al día sólo era capaz de producir “películas de mierda”. Y con botella en el cuerpo también ha producido muchas de esas.