Maravillas del mundo | Las tumbas reales nabateas de Petra | Siglo VII a.C.


Hoy nos toca dejar lo superficial, y hablar de  las bellezas de nuestra superficie tierra, más en concreto, las tumbas reales nabateas de Petra, sin duda una de las preciosidades más grandes de la humanidad y uno de los lugares más mágicos del mundo.

Empezamos el recorrido  de esta sección, por una de las bellezas arquitectónicos más impresionante que el hombre haya construido, nos referimos a las tumbas reales nabateas de Petra, y en concreto a la fachada del Faraón. Todos los que rondan las treintena o se acercan a la cuarentena, recordarán ese momento de la tercera parte de la saga de Indiana Jones, donde dentro de una sala de cine pudimos apreciar por primera vez la inmensidad de la fachada del tesoro del Faraón. 

Sin duda este es uno de esos monumentos que a todo el mundo le llega al corazón, y le despierta una sensación de estar ante una preciosa irrealidad sacada de una leyenda oriental. Pero por suerte no es una fantasía, es una realidad digna de ser visitada al menos una vez, por cada uno de los ciudadanos del planeta. Un acantilado de piedra rojiza es el escaparate de este impresionante conjunto arquitectónico. El comercio del incienso es el alabado culpable de la ejecución de estos mausoleos, los nabateos controlaban la ruta norte de una cara mercancía adorada por persas y griegos, el incienso tenía un valor enorme, y tener su control era tener una enorme fortuna que gastar.
 
Petra era el punto exacto donde la ruta del incienso se dividía para llegar a sus diferentes mercados, por lo tanto durante casi cuatro siglos, una enorme fortuna quedo encerrada entre los límites de esta ciudad, y que mejor manera de invertirlo que construyendo este enorme paisaje sobre la piedra. Desde sus inicios los nabateos acostumbraron a tallar sus tumbas en piedra. Una piedra sencilla y fácil de romper les posibilitaba poder abrir huecos en las paredes de sus montañas y acantiladas para enterrar a sus difuntos.

Conforme el pueblo nabateo gano en adquisición económica sus templos fueron ganando en complejidad, pasando de simple huecos a lo que hoy conocemos como las tumbas nabateas de Petra. No hay constancia de títulos nobiliarios o reales sobre la autoridad de las tumbas, solo se sabe que están ahí, y que sin duda pertenecieron a los grandes magnates de su tiempo. Sobre su estilo, las tumbas son un compendio de ideas y estilos, una especie de antesala del barroco del XVII, el estilo arquitectónico usado en Alejandría es la base principal, esta ciudad era el faro del mundo en aquella época, y foco de todas las miradas de los pueblos colindantes, pero al mismo tiempo las tumbas están trabajadas con estilos propios del pueblo nabateo, creando una sensación y un estilo totalmente singular, y que dificilmente se ha conseguido encontrar en otro lugar.

El pilar de la construcción son las fachadas planas de los acantilados y montañas, talladas directamente en la piedra, el trabajo se empezaba por la parte superior hasta llegar a la base del templo, mientras tanto se excavaba dentro de muro para acondicionar unas pequeñas salas funerarias, pero exentas de la carga estilística de sus fachadas. Sin duda las hay más grandes o mejores, o más pequeñas y simples, pero el conjunto legado en su totalidad asombra de una manera pocas veces descrita. En la actualidad solo podemos apreciar la piedra tallada de sus fachadas, pero en su día fueron enyesadas con vivos, variados y llamativos colores, es prácticamente el único detalle deteriorado de los monumentos, porque el resto de los mismos sigue en magnífico estado de conservación, por supuesto sus tumbas han sido expoliadas, y muchos de sus frisos o estatuas, pero el estado general de conservación es impresionante.

Para finalizar decir que a modo personal es uno de los monumentos más importantes que se hayan realizado jamas, una fantasía rosada que mezcla el esplendor de la propia naturaleza con la majestuosidad y grandilocuencia de la imaginación del ser humano, pocos lugares del mundo despiertan la magia y el misterio de este recóndito y místico lugar.
 
De todas las tumbas la fachada del Faraón es posiblemente la más conocida y la más fotografiada, es el sumun del arte nabateo.
 
Detalles del tallado en la piedra de la fachada del tesoro del Faraón, demuestran la impresionante técnica usada por sus constructores.
 
Una preciosa imagen alejada del conjunto de tumbas nabateas.
 
Apuntes de: Las mejores maravillas del mundo antiguo: Las tumbas reales nabateas de Petra
 
Interior de una de las tumbas nabateas.
 
Apuntes de: Las mejores maravillas del mundo antiguo: Las tumbas reales nabateas de Petra. Vista aérea de la fachada del Faraón.
 
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Los inicios de la tumbas nabateas fueron bastante más humildes.
 
Apuntes de: Las mejores maravillas del mundo antiguo: Las tumbas reales nabateas de Petra
 
Apuntes de: Las mejores maravillas del mundo antiguo: Las tumbas reales nabateas de Petra
 
Detalles de columnas clásicas des estilo usado en Alejandría.
 
La misma naturaleza compite con la creatividad humana, en estas tumbas de Petra.
 
El acantilado de piedra rojiza de las tumbas nabateas es un propio monumento en si mismo.
 
La salida del acantilado y la visión del temlo nabateo es algo inenarrable e irrepetible.
 
Apuntes de: Las mejores maravillas del mundo antiguo: Las tumbas reales nabateas de Petra
 
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Litografías de principio de siglo
 
Apuntes de: Las mejores maravillas del mundo antiguo: Las tumbas reales nabateas de Petra
 
Detalles del tallado de los nabateos
 
Detalles del tallado de los nabateos
 
Detalles del tallado de los nabateos
 
Detalles del tallado de los nabateos
 
Apuntes de: Las mejores maravillas del mundo antiguo: Las tumbas reales nabateas de Petra
 
Panorámica de las tumbas nabateas de Petra