Nuevo Toplessaço (2016) hoy en las playas de Brasil | Topless sí quiero


Una norma que data de 1940 considera el topless como un acto obsceno y lo castiga con entre tres meses y un año de prisión o una multa. Y pese a que los castigos más duros no suelen implementarse, que las mujeres tomen el sol con el torso desnudo no se tolera en la mayoría de las playas brasileñas.


Sí señores, esto es realidad y no solo en Brasil, ya que tampoco está permito en la mayoría de lugares de América Latina, donde, más allá de las pocas playas designadas específicamente como nudistas o donde se tolera tras años de fuerte presencia de turistas europeas, el topless suele depender de ordenanzas municipales y ser tratado como contrario a la moral y buenas costumbres del lugar.
Y por esto surgió el "Toplessaço", una convocatoria para que las mujeres se quedaran sólo con la parte de abajo del bikini en protesta por la ley y para quitar prejuicios contra el cuerpo femenino.
Quienes se oponen a ella, la consideran anacrónica e hipócrita y recuerdan que la desnudez sí que se permite durante el famoso desfile del sambódromo del Carnaval.

Sin embargo, lo que estaba llamado a ser una protesta masiva por la normalización de esa práctica que se considera tabú en las arenas brasileñas, el primer "Toplessaço", que se celebró en diciembre de 2013, acabó siendo un pequeño grupo de mujeres -no más de una docena- en topless, rodeadas de un mar de fotógrafos y curiosos, también cámara en mano.
Este año los organizadores vuelven a la carga y han organizado un nuevo "Toplessaço" para hoy, en el que además encumbrarán a dos mujeres que han sido elegidas como musas de la iniciativa.