25 años Telecinco | Cacao Maravillao, las Mamachicho y la falta de ética por un punto de audiencia


Hoy hay que "celebrar" el 25 aniversario de Telecinco, ese canal de televisión que trajo el aperturismo a nuestro país y el agilipollamiento total.


No vamos a negar que la llegado de las televisiones privadas a nuestro país fue un gran avance y una forma de deshipotecarnos del cerramiento general de lo público. Pero tampoco vamos a negar que Telecinco ha sido y es partícipe de ese adormilamiento mental que posee gran parte de nuestra población. El canal de Vasile siempre fue una cadena de mucho éxito y muy enfocada a las nuevas generaciones, es decir, era una pizarra donde los adolescentes (no olvidar que ahora la adolescencia dura hasta los 28) debían aprender algunos conceptos que la vida no les ofrecía.

Y no vamos a decir que hubiésemos deseado tener un canal educativo tan tostón como La 2, pero mucho menos un canal donde las putas, los chulos, la pornografía, la venta de vidas, el ridículo, las drogas y la promoción de la incultura y el obtusismo, fuesen una bandera que agitar para adormecer a un país cual manada de Zombies.
Los late nights de corte adulto como los presentados por Pepe Navarro o Xavier Sarda, el incombustible patio de flyers que es Gran Hermano, la desfachatez de Salvame, el encumbramiento de reinas como Belén Esteban, la crónica negra en que se han convertido los informativos, la venta de desgracias por un misero euro y un sin fin más de desastres éticos, han hecho que la cadena alegre sea culpable directo del auge de una juventud aferrada como modus vivendi, al tatoo, los músculos, las tetas de pago y al voy de cara (gilipollas, pero de cara).

Siendo positivos podríamos destacar oasis como Pasapalabra o alguna serie ficción de nivel, pero siendo realistas, tenemos que a las 7:00 am el canal se abre con su crónica negra habitual informativa, pasa por el programa de Ana Rosa para autoalimentar su propia basura, continua con su exitoso Hombres mujeres y viceversa para destrozar de forma rotunda a nuestra juventud, engancha con otra crónica negra informativa para pasar directamente a Salvame como preámbulo de un Gran Hermano sea Vip o barriobajero. Así, día tras día.

Vete a la mierda.