Xbox One, el plan maquiavélico y gran éxito de Microsoft


Microsoft siempre ha tenido a Windows como su producto estrella y el que consigue que año tras año sea una de las compañías más poderosas del mundo. Bajo ese producto estrella y líder de S.O. viven una serie de productos monopolistas (Office, Excel, Edge, etc.) que terminan de rematar la faena y asegurar a Microsoft su cómoda situación económica. Pero como todo rico, el aburrimiento hace que se emprenda en aventuras como fue el caso del sistema de videojuegos Xbox.


En la actualidad este sistema tiene como bandera al modelo One, es decir la última consola de la casa que cada día se hunde en ventas frente a su rival PlayStation 4 y que todo el mundo está considerando como un fracaso total.
Pues bien, desde aquí, cada día tenemos mas claro que One no es un fracaso de Microsoft sino un éxito rotundo y explicamos porqué.


Pensamos que todo ha estado planeado desde el principio. La idea de Microsoft quizás fue hacer una consola muy limitada pensando que tenían 100 millones de usuarios (xbox360) y hacer que estos vean las consolas como una experiencia desfasada frente a la moda creciente del PC Gamer.
Tras este primer paso la idea ha sido sacar Direct X 12 el cual promete revolucionar las capacidades técnicas de los PC y meterlos en una nueva generación, sacar el servicio

Xbox Live en ordenadores y unificar este con sus usuarios de consola para de forma disimulada pasar a estos futuribles 100 millones de usuarios a la tan ferviente moda del PC Máster Race (el PC es una raza superior) y de este modo unificar a todo el mundo. Este plan se cierra con la llegada de Windows 10 el cual se posiciona como el gran S.O. de futuro que quiere poseer bajo su dominio a la ofimática, la informática, la experiencia multimedia, el videojuego, el móvil y la experiencia tablet.


Como vemos, de una forma perfectamente organizada, la compañía pasa el negocio del videojuego de Xbox (consola) a PC (Windows) y así se queda con el monopolio también del videojuego, el cual se autogarantiza que corra bajo Windows y todos pagen los royalties a ellos.
Los únicos usuarios perjudicados, los que han gastado 500 euros en una Xbox One que ha ido mutando hasta ser algo muy diferente a lo vendido, solo hay que darles un Halo, ofrecerles Windows 10 en su consola y contentarles con algún detalle más para asimilar de forma progresiva el paso desde consola a compatibles y Windows 10.


Sin duda como hemos expuesto, una jugada que únicamente tiene como grano en el culo las ventas de PlayStation 4, la cual les fastidia el monopolio jugable que tanto parecen desear.