Elizabeth Hurley y su mítico casi desnudo de 1994


Corría 1994. Se abre la puerta de una limusina y en la alfombra roja de la avant premiere de Cuatro bodas y un funeral aparece Hugh Grant de la mano de Elizabeth Hurley. Pero no fue el protagonista de la película quien se robó todas las miradas, sino la actriz que por entonces era prácticamente desconocida.


Liz había elegido para la velada un Versace negro ultra escotado con alfileres de gancho doradas que marcaba su figura excepcional, dejando a Grant en un segundo plano y ganando un lugar en las principales publicaciones de por aquel entonces. 
A partir de ese día, Hurley pegó un salto en su carrera y se transformó en una de las actrices más sexies de Hollywood, interpretando en general papeles que destacaban sus atributos. 
Con 50 años y su belleza intacta, Elizabeth dio una entrevista a You Magazine y reconoció que de alguna manera se arrepiente del impacto que tuvo su elección de vestuario por entonces.

“Es interesante pensar en los resultados que habría tenido, mejores o peores, de no haber existido aquel momento en particular. Desde el punto de vista de la interpretación, ¿quién sabe? Supongo que podría haber sido diferente. Tal vez podría haber trabajado en el teatro y convertirme en una actriz mucho más digna”.