Susan Sarandon y su sexy escote a los 69


Hace dos años tocó meterse con el aspecto que presentaba el icono de Alfred Hitchock en la ceremonia de los Oscar. Uno de los deportes favoritos de las redes durante las Navidades fue especular sobre si Carrie Fisher estaba demasiado “cascada” en el regreso de Leia a Star Wars. Este fin de semana, como en una especie de eterno-retorno, el turno ha recaído en dilucidar si las tetas de Susan Sarandon merecían o no lucirse sobre la alfombra roja.


Así ha resumido Guillermo Alonso este episodio en Vanity Fair:  “Lo que subyace realmente aquí es que una mujer ha venido a recalcar que los pechos también existen a los setenta años. Y que tienen derecho a ser mostrados. Probablemente de forma inconsciente, Sarandon llevó a cabo el sábado en los premios SAG algo llamativo y valiente: mostró sus pechos con orgullo, lo hizo con un outfit que Hollywood solo hubiese perdonado a una actriz veinteañera, lo mostró de la mano de su hijo y se expuso a las críticas negativas que seguramente sabía que llegarían al presentar una sección delicada, la del repaso a las figuras que nos abandonaron el último año, enseñando algo que todos los vivos deberían celebrar. Vosotros esáais muertos, pero aquí queremos vivir los placeres del vino y la carne mientras podamos”.
Sarandon no se lamenta de su (fantástico) aspecto, ni tiene ganas de aparentar menos. Ya lo advirtió en una entrevista concedida a la revista V, donde afirmó sin miramientos que jamás volvería a los 25. “No me gustaría volver ahí otra vez. Ahora sé mucho más, y estoy mucho más cómoda con mi piel. Cuando escucho a las jóvenes quejarse por cosas superficiales… ¡estáis en el pico de vuestra belleza física! Solo disfruta y deja de preocuparte por tus muslos demasiado grandes… Si estás molesta cuando tienes 25, la vida va a ser dura”.