El descuido de Geno (upskirt) en OT, el reencuentro


Operación Triunfo cambió la televisión española para siempre. Su primera edición transformó además la vida de 16 jóvenes que de la noche a la mañana se despertaron siendo las personas más famosas de España. OT: el reencuentro no solo recuerda el karaoke kitsch e ingenuo de aquel programa —lleno de melodías pop insufribles para un oído más formado—, sino que sirve también de diván de psicólogo de estas fulminantes estrellas con las que creció y se identificó la generación millenial. Fama, amistad, éxito, amor, juventud... hasta llegar a la madurez.


"No sabía por qué a Bisbal le estaban haciendo un disco a medida. A mí me hicieron entrar en un grupo. Me estaba vendiendo porque me dijeron que así tenía que ser", recuerda Àlex Casademunt en una de las entrevistas del primer episodio de este documental que echa la mirada 15 años atrás para tratar de tocar las emociones del espectador. Una visión crítica que se repite en varias ocasiones. Porque, aunque sí hay muchos recuerdos y anécdotas, no todo era de color de rosa. Y, es verdad, el reencuentro no cuenta nada nuevo ni rompe moldes. Aun así, es fácil para los hoy llamados millenials emocionarse al recordar aquellos amigos, abstrayéndose a lo que hacían cuando sonaba una u otra canción. La nostalgia se convierte en un arma de manipulación poderosa. Está tan bien montado y realizado que la lágrima fácil llega casi sin querer.