Las transparencias de Lady Gaga


Lady Gaga se hace esperar. Tres, cuatro y hasta cinco horas matando el hambre y haciendo tiempo. Al fin y al cabo estamos a cubierto, en uno de esos días en los que dan ganas de no salir de la cama. Aunque peor lo llevan los fans, que aguantan a la intemperie los chaparrones a las puertas del hotel Langham de Londres. La diva se ha hecho invisible y corre el rumor de que se siente indispuesta. Seguramente cogió frío la otra noche, cuando se plantó en el Moth Club con sus shorts plateados y su top con ventilación extra.
Todos pensaban que iba simplemente a lucir el palmito. Pocos esperaban que cogiera el micrófono y arrancara con Perfect Illusion: «No era amor, no era amor/ era una perfecta ilusión».Esperamos hablar con ella de todo lo que esconde esa canción (más allá del puñal clavado en la espalda de su ex, Taylor Kinney). Confiamos en hacer repaso a su nuevo álbum, Joanne, que esta semana sale a la venta. Ponemos velas en honor de Santa Estefanía para que por fin aparezca, entre los lamentos de los colegas italianos que hacen recuento de pasadas y agónicas demoras. La noche se echa encima y ya casi da igual que lluevan gatos y perros, como dicen por aquí. Lo que queremos es que venga...Y por fin aparece, muy discreta. Con unos leotardos negros, una blusa estampada y la melena rubia tirando hacia atrás de las raíces negras. Con apenas maquillaje, más allá del contorno de los ojos. Y con un trancazo importante que sin embargo no le impide abrazar y besar, uno por uno, a los penitentes/periodistas que han acudido a la cita: «Tened cuidado, que no os pase la gripe».Se sienta en el sillón como una niña, menuda y frágil, y proyecta una imagen que poco o nada tiene que ver con la Lady Gaga a que entrevistamos hace cinco años. Fue en Cleveland, Ohio, cuando nos concedió media hora antes de salir al escenario, subida a unos zancos, enfundada en un traje transparente de leopardo y tocada con dos protuberancias que le salían de la frente y de los pómulos: «Son mis huesos, que me crecen en momentos de inspiración».