Jorge Javier Iglesias Esponja, el amo de la televisión


Generalizar es un crimen, un asesinato masivo sin piedad que paso a realizar y es que, hoy voy a apuntar y a generalizar sin impunidad sobre esos tres grupos o sectores principales de espectadores que tiene nuestra televisión, es decir, los hombres, las mujeres y los niños.


Y hablo de estos, porque ellos son el vehículo receptor de esos tres personajes ya casi odiosos, amos y dueños actuales de nuestra parrilla televisiva. 

En el terreno de las mujeres (ya avise que iba a Generalizar y empiezo por ellas sin miedo alguno), el rey indiscutible es Jorge Javier, esa diva televisiva que ocupa la mayor parte de metraje de la programación, sea corazón, cotilleo o gilipolleo. En el terreno de los hombres, nos vamos a las otras tertulias del corazón, esas que emite La Sexta al mediadía o los sábados por la noche y donde la estrella repetitiva es nada más ni nada menos que el showman político, Pablo Iglesias. Ya en el terreno de los niños, nos tenemos que ir al dueño total de las emisiones infantiles, el señor Bob Esponja y sus 20 horas de reproducción continua. Si os fijáis en los tres, os daréis cuenta que únicamente les diferencia el que Bob Esponja cuando se siente traicionado por su amigo Patricio no se hace un Deluxe, algo que Pablo si hace con Errejón, o Jorge Javier con la Pantoja.


Así, que estos tres personajes son el ejemplo perfecto de lo que es la España actual, un lugar donde las mujeres disfrutan viendo las andanzas quijotescas entre Jorge y la Panto; los hombres marujeando con el vodevil de Podemos y los niños deseando que Plantón robe por fin la famosa receta de la cangreburguer. Reconozco que de los tres sectores, el más cultural es el de los niños. 
Y sí, repito, esto es España y nuestra querida caja tonta, esa, donde unos cuantos listos se están haciendo de oro.