Comienza la clase. Comandados por su profesor, los alumnos entonan tres ‘oms’, el típico mantra para desprenderse de la ansiedad y las preocupaciones. La ropa ya se la habían quitado. “Desde el minuto cero, la gente llega y lo primero que hace es desnudarse. Yo les recibo desde mi desnudez, porque cuanta más importancia se le da a algo y más se retrasa, más cobra una magnitud que no tiene. Si lo que queremos es darle naturalidad, lo mejor es no darle importancia. Así que el alumno llega y no se está planteando ‘cuándo nos vamos a desnudar?’, eso generaría una ansiedad mayor”, cuenta David Adrián, uno de los pocos profesores que ofertan clases de yoga nudista o yoga desnudo. En sánscrito se conoce como nagna yoga, él lo llama yoga al natural.



No es tan natural para algunos novatos. “Yo había ido a un colegio de monjas, y eso de decir ‘vamos a ir a un sitio y a estar desnudos, vamos a relacionarnos desnudos’... cualquiera que no lo haya practicado lo primero que piensa es que tiene un cuerpo feo, que los demás te van a ver desnuda, que se van a mirar unos a otros, mezclándose el tema sexual”, comenta Gloria, quien lo practica desde hace tiempo. Pero su vergüenza inicial pronto evolucionó hacia la naturalidad y el placer por esta práctica: “Normalmente lo hacemos al aire libre, y es maravilloso, te encuentras con el entorno”, afirma. ¿Nada más? ¿Eso es todo? No. Hay mucho más.

INSTAGRAM Y EL YOGA DESNUDO

Instagram está totalmente censurada a nivel de desnudos por sus propietarios y quizás, ese sea el detonante que hace que todo el mundo quiera salir desnudo en la famosa red social. El nuevo éxito de desnudos es el naked yoga, que sencillamente implica la realización de esta práctica sin ningún tipo de ropa.

La tendencia implica fotos de hombres y mujeres desnudos en una posición de yoga. La combinación de las figuras humanas con la estética habitual de Instagram, donde abundan plantas verdes, playas y lugares paradisíacos, generan una perfecta armonía.

La cuenta de Instagram Nude Yoga Girl fue precursora de esta nueva moda. La cuenta, con fotos de una mujer rubia anónima haciendo yoga desnuda se abrió en noviembre de 2015 y ganó más de 30.000 seguidores en el primer mes. Hoy tiene 677.000 seguidores.

"Con mi cuenta quiero inspirar a la gente a darse cuenta de que todo el mundo es muy hermoso y capaz de hacer cosas increíbles con sus cuerpos", dijo a The Cut en una entrevista.
"Quiero inspirar a la gente a intentar yoga, y tal vez también pueden encontrar la aceptación del cuerpo desde allí", agregó.

Después de ver cómo su cuenta crecía y a su vez el compromiso de sus seguidores, la modelo y el fotógrafo comenzaron a utilizar el hashtag #NYGYoga, que anima a otras mujeres a publicar sus propias fotos de yoga desnudas en nombre de la positividad de los cuerpos.
Los miles de usuarios en todo el mundo admiran sus fotos y les fascina la modelo. Comparten sus propias imágenes de las formas más diversas: en un gimnasio, en la montaña, embarazadas y en el agua.








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