'Adiós, Mister UBER Marshall' | ¿Tus usuarios ya no te somos rentables?


Uber se ha marchado de Barcelona y tras su marcha sólo ha demostrado una cosa: le importa un "rábano" el ciudadano de Catalunya (y del resto del país, claro está).


Ayer la famosa compañía de San Francisco y pocos minutos después Cabify, decían adiós a la ciudad condal tras haberles notificados que desde ese día 1 de febrero, tenían que empezar a cumplir unas normas y acatar unas leyes.
Recordar que las leyes no son ni más ni menos justas, son simplemente leyes que se acuerdan y que todos debemos cumplir seamos pobres o multinacionales.

Pero, tras lo ocurrido ayer, lo que Uber ha dejado muy claro por mucho que lo haya intentado disfrazar tras estos bochornosos (por parte de ambas bandos) días de huelga, es que ese tipo de empresa lo 'del bien del usuario' se trae al pairo y solo buscan una cosa: rentabilidad económica muy alta.
Yo y todos estamos seguro que Uber y Cabify iban a bajar ingresos tras la normativa impuesto por el gobierno catalán, pero también estamos seguros (sólo hay que ver las ganancias que la empresa tiene cada año) que iban a seguir teniendo beneficios económicos como los tienen en otros países donde operan con este tipo de normativa.

La cuestión que parece no ver nadie sobre todo en la prensa de derechas, es como el abandono de Uber de Barcelona, supone como le dan una patada en el culo a todos aquellos usuarios que días antes tantas botellas de agua dio y tantas puertas abrió (bajo previo pago, claro).
Y esto amigos, es lo que todos tenemos que tener claro. El usuario somos un simple número (o una simple moneda) para todas las empresas e instituciones, pero, hay distintas formas de tratar al número. Y aunque para los taxis, esos que por desgracia para todos aún siguen teniendo un alto número de piratas operando, y un alto número de taxis en muy malas condiciones, también somos un número, estoy y estamos seguro que haya el acuerdo que haya, nunca van a dejar de prestar servicio al ciudadano. Ya sea a ese dandy que tanto le gusta que le abran la puerta para ir al aeropuerto, como a ese malapinta que va a al gueto más sucio y cercano a por un poco de costo.

Pero eso sí, Mr Uber, tranquilo que cuando decidas regresar a esta España de pandereta y aún en blanco y negro, volveremos a salir a la calle con carteles y serpentinas para decirte lo mucho que te queremos. 

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